ARISTARÁIN y IV: La lucidez.... una historia de 'lúcidos'
Martín (Hache) (Adolfo Aristaráin, 1997)
La lucidez.
"El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero si llega, no hay modo de evitarlo. La conciencia alerta lleva al conocimiento profundo del absurdo, del sinsentido de la vida, de la inutilidad de la lucha. Todo esto vive aletargado por las rutinas cotidianas hasta que algo golpea, sacude y provoca la reflexión en voz alta y la amargura o la angustia aparecen, se manifiestan. Pero para que esto sirva hay que estar ahí en el momento justo para verla y tener además el coraje de aceptarla y romper conductas, de lo contrario, todo parecerá seguir igual que ayer y que siempre: aotra vez a vivir, aunque cueste, y a tratar de que no se note. Guardar la lucidez en un cajón de la mesa de la luz para que no joda (...)".
"El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero si llega, no hay modo de evitarlo. La conciencia alerta lleva al conocimiento profundo del absurdo, del sinsentido de la vida, de la inutilidad de la lucha. Todo esto vive aletargado por las rutinas cotidianas hasta que algo golpea, sacude y provoca la reflexión en voz alta y la amargura o la angustia aparecen, se manifiestan. Pero para que esto sirva hay que estar ahí en el momento justo para verla y tener además el coraje de aceptarla y romper conductas, de lo contrario, todo parecerá seguir igual que ayer y que siempre: aotra vez a vivir, aunque cueste, y a tratar de que no se note. Guardar la lucidez en un cajón de la mesa de la luz para que no joda (...)".
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Extraído de:
Aristaráin, A.: Martín Hache, Lugares Comunes y Roma. Tres películas de Adolfo Aristaráin. Colección Espiral. Editorial Ocho y Medio libros de cine. Página 43.
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COMENTARIO:
Si bien Aristaráin advierte que este guión comprende una historia de ''lúcidos'': hay parejas de lúcidos y características de ''lúcidos''.



